Optimizar la experiencia del cliente en el sector turístico como ventaja competitiva
En 30 segundos
El sector turístico está atravesando un crecimiento sin precedentes. La facturación global superó los 900 mil millones de dólares en 2024 y se prevé crecimiento en los próximos años.
Sin embargo, este auge, como no podía ser de otra manera, ha incrementado aún más la competitividad y diferenciarse es cada vez más difícil. ¿A quién no le suena esta frase, omnipresente en casi todos los sectores?
En este contexto, la experiencia del cliente (CX) se ha convertido en el factor clave para captar y fidelizar viajeros, especialmente en un sector que incluye unas situaciones: retrasos en vuelos, la complejidad logística y otros contratiempos que pueden perjudicar de forma clara y rápida la lealtad de los clientes.
¿Qué esperan los viajeros actuales de su experiencia de cliente?
Podría simplificarse en una “experiencia sin problemas”. Sin fricciones ni preocupaciones, ágiles y personalizadas. Objetivo: disfrutar.
En concreto, las expectativas clave giran en torno a cinco aspectos fundamentales:
El sector turístico está atravesando un crecimiento sin precedentes. La facturación global superó los 900 mil millones de dólares en 2024 y se prevé crecimiento en los próximos años. Sin embargo, este auge, como no podía ser de otra manera, ha incrementado aún más la competitividad y diferenciarse es cada vez más difícil. ¿A quién no le suena esta frase, omnipresente en casi todos los sectores? En este contexto, la experiencia del cliente (CX) se ha convertido en el factor clave para captar y fidelizar viajeros, especialmente en un sector que incluye unas situaciones: retrasos en vuelos, la complejidad logística y otros contratiempos que pueden perjudicar de forma clara y rápida la lealtad de los clientes.
1. Procesos logísticos sin preocupaciones
Los viajeros esperan “que todo fluya” a lo largo o en todas las etapas de su viaje. Para ello, las marcas deben ofrecer soluciones que optimicen la experiencia desde la reserva hasta la llegada a su destino.
Por ejemplo, para optimizar esta experiencia tenemos elementos esenciales que incluyen:
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Actualizaciones en tiempo real: Notificaciones instantáneas sobre cambios en vuelos, retrasos o cancelaciones a través de aplicaciones móviles.
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Soluciones digitales: Check-in móvil, códigos QR y autenticación biométrica para evitar colas y mejorar la eficiencia en aeropuertos y hoteles.
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Servicios integrados: Alianzas con proveedores de transporte, hoteles y aeropuertos que permitan la sincronización de reservas y pagos en un solo ecosistema.
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Interfaces intuitivas: Aplicaciones que centralicen la planificación del viaje, incluyendo opciones de transporte, tráfico en tiempo real y horarios actualizados.
Cuando una cosa fluye es porque funciona, no hay nada que lo interrumpa, discurre sin problemas.
Sencillamente la única preocupación real del viajero o turista es disfrutar al máximo.
2. Personalización avanzada
El viajero actual no quiere sólo disfrutar porque no tiene problemas. No quiere experiencias genéricas. Quiere propuestas diseñadas a su medida.
La hiperpersonalización es esencial para lograr una conexión más profunda con este cliente viajero y podemos conseguirlo mediante:
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Contenidos dinámicos y segmentados: Uso de datos de CRM y machine learning para adaptar campañas de email marketing, anuncios en redes sociales e interacciones con chatbots.
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Video personalizado: Plataformas como 1to1video permiten generar videos individualizados que muestran al viajero su historial de viajes, recomendaciones basadas en preferencias y recordatorios de próximas reservas.
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Análisis predictivo basado en IA: Uso de inteligencia artificial para anticipar necesidades y sugerir destinos, alojamientos o actividades en función del historial de comportamiento.
Experiencias localizadas: Recomendaciones de itinerarios personalizados con actividades culturales, colaboraciones con comunidades locales y ofertas que permitan una inmersión real en el destino.
3. Empatía y capacidad de respuesta
Personalización, IA, predictiva….. Más allá de la tecnología, la experiencia del cliente en el turismo sigue dependiendo en gran medida del factor humano. Sobretodo cuando hay problemas.
La manera en que las marcas gestionan las posibles incidencias y cómo comunican sus soluciones es determinante.
Las estrategias clave para potenciar esta empatía y mostrar capacidad de respuesta incluyen:
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Resolución proactiva de problemas: Anticiparse a problemas comunes, como retrasos en vuelos, y ofrecer soluciones inmediatas antes de que el cliente tenga que reclamar.
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Comunicación empática: Formación del personal para manejar situaciones de estrés con inteligencia emocional, evitando conflictos y mejorando la percepción de marca.
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Políticas de atención al cliente flexibles: Permitir que los empleados tomen decisiones rápidas para resolver problemas sin trabas burocráticas que perjudiquen la experiencia del viajero.
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Seguimiento post-incidencia: Envío de disculpas personalizadas o beneficios compensatorios tras una interrupción en el servicio para recuperar la confianza del cliente.
No hay mejor gestión de una incidencia que una voz humana (sin que la IA intervenga) al otro lado del teléfono que tranquilice y sobretodo aporte una solución.
4. Sostenibilidad como factor decisivo
Los consumidores de hoy valoran cada vez más las opciones ecológicas y buscan que las empresas turísticas adopten medidas sostenibles.
Las marcas deben responder con estrategias claras como:
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Paquetes de viaje con huella de carbono neutralizada: Programas de compensación de emisiones de vuelos y estancias.
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Alojamientos con certificación ecológica: Alianzas con hoteles y operadores turísticos que cumplan con normativas de sostenibilidad.
Transparencia en prácticas ecológicas: Información clara sobre iniciativas como reducción de plásticos de un solo uso, gestión eficiente de residuos y uso de energías renovables.
5. Creación de momentos memorables
Más allá de un buen servicio, los viajeros buscan experiencias que les generen una conexión emocional con la marca. De hecho, este también es un objetivo de la propia marca.
La clave para lograrlo es ir más allá de lo esperado y sorprender al cliente con detalles personalizados y momentos inolvidables.
Las experiencias personalizadas pueden incluir actividades exclusivas diseñadas para despertar la curiosidad y el entusiasmo del viajero. Por ejemplo, un recorrido cultural privado con guías locales, degustaciones gastronómicas en lugares emblemáticos o la oportunidad de participar en festividades autóctonas. Estas experiencias no solo enriquecen el viaje, sino que crean recuerdos imborrables que los clientes asociarán con la marca.
Otra estrategia clave es la incorporación de elementos sorpresa en el servicio.
Pequeños gestos como mejoras inesperadas en la categoría de habitación, regalos de bienvenida adaptados a los intereses del cliente o incluso la entrega de un video personalizado con un resumen de su viaje pueden marcar una gran diferencia. Estas acciones refuerzan el vínculo emocional con la marca y aumentan la probabilidad de que el viajero la recomiende.
El storytelling también juega un papel esencial en la creación de experiencias memorables.
Fomentar el contenido generado por los propios usuarios (UGC) en redes sociales permite mostrar historias auténticas de clientes satisfechos. La combinación de imágenes, videos y testimonios en plataformas digitales ayuda a proyectar una imagen inspiradora de la marca y refuerza su posicionamiento como proveedor de experiencias únicas.
Por último, la conexión emocional con valores personales es otro factor que los viajeros valoran.
Ofrecer experiencias alineadas con sus intereses y principios, como actividades de ecoturismo, rutas gastronómicas o turismo solidario, permite establecer una relación más profunda con el cliente. La posibilidad de personalizar el viaje en función de estos valores genera un impacto positivo y duradero en la percepción de la marca.
Y todo lo anterior, ¿por qué es tan importante para la marca? ¿Cómo la experiencia del cliente puede diferenciar a las marcas turísticas?
Ofrecer una experiencia del cliente excepcional no solo mejora la satisfacción del viajero, sino que convierte a los turistas en embajadores de la marca, generando lealtad y el boca a boca.
La experiencia del cliente se ha consolidado como el verdadero factor diferenciador para las marcas del sector turístico.
Con un mercado competitivo y un consumidor que quiere alejar las preocupaciones en un período corto pero único, aquellas marcas que logren dominar la experiencia del cliente no sólo sobrevivirán, sino que crecerán más..
Para las empresas que buscan llevar su experiencia del cliente al siguiente nivel, la integración de tecnologías innovadoras como la personalización en video representa una oportunidad clave para fortalecer la lealtad de los viajeros y diferenciarse de la competencia.